Pato con Miel, Soja y Jengibre
Estas pechugas de pato son las mejores que he cocinado jamás. Te encontrarás dejando el cuchillo y el tenedor entre bocado y bocado. Y además es muy rápido y tremendamente fácil de hacer. Disfruto sirviendo estas pechugas de pato con verduras asadas de temporada.
🔗 Receta adaptada de AllRecipes
Precaliente el horno a 400 grados F (200 grados C).
Use un cuchillo afilado para marcar las pechugas de pato 4 veces a través de la piel y la grasa, pero apenas hasta la carne.
Frote la piel con sal, cayena y pimienta negra.
Precalienta una sartén apta para horno a fuego medio-alto.
Coloque las pechugas en la sartén con la piel hacia abajo y fríalas hasta que la piel esté dorada y crujiente, aproximadamente 5 minutos.
Use una cuchara para desechar con cuidado el exceso de grasa del fondo de la sartén.
Voltee las pechugas y cocine por 1 minuto.
Coloque la sartén en el horno precalentado y ase hasta que la temperatura interna de la parte más gruesa de las pechugas alcance los 160 grados F (71 grados C) para que estén bien cocidas, o las pechugas alcancen el punto de cocción deseado.
Retire las pechugas de pato de la sartén y cúbralas con papel de aluminio.
Reservar para reposar.
Retire el exceso de grasa de la sartén.
Coloque el caldo, la miel, la salsa de soja, el vino de arroz, el jengibre, la salsa de tomate, el chile en polvo y el jugo de lima en la sartén.
Batir la salsa a fuego alto, llevar a ebullición y cocinar hasta que espese, aproximadamente 2 minutos.
Cortar las pechugas de pato en rodajas finas, colocarlas en platos para servir y verter la salsa por encima.
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